Canarias afronta este viernes una de las jornadas más delicadas del verano. La combinación de temperaturas que podrán alcanzar los 38 y 40 grados en algunos puntos del Archipiélago, la presencia de calima y una humedad muy baja ha llevado al Gobierno de Canarias y a los cabildos insulares a reforzar los llamamientos a la prudencia para evitar incendios forestales y proteger a la población frente al calor extremo.
Las autoridades mantienen activadas las alertas por altas temperaturas y riesgo de incendios, especialmente en las islas occidentales y Gran Canaria, donde las condiciones meteorológicas son especialmente desfavorables. Además de recomendar evitar la exposición al sol durante las horas centrales del día, se insiste en mantenerse hidratado, prestar atención a personas mayores, menores y colectivos vulnerables, y no realizar actividades que puedan provocar un fuego, como barbacoas, quemas agrícolas o el uso de maquinaria que genere chispas en zonas forestales.
Los servicios de emergencia recuerdan que cualquier descuido puede tener consecuencias graves en un escenario de vegetación extremadamente seca y fuertes rachas de viento en algunas zonas. El mensaje de las administraciones es claro: la prevención y la responsabilidad ciudadana serán fundamentales para superar una jornada que se presenta de máximo riesgo en todo el Archipiélago.