Ver la televisión durante un ingreso hospitalario continúa siendo un servicio de pago en buena parte de España. Mientras varias comunidades autónomas han eliminado este coste al considerarlo una medida de humanización de la sanidad pública, otras mantienen sistemas de concesión privada que obligan a los pacientes a pagar por acceder a un servicio que, para muchos, supone su única ventana al exterior durante la hospitalización.
Actualmente, solo seis comunidades ofrecen la televisión de forma gratuita o prácticamente generalizada en sus hospitales públicos: Extremadura, Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha, Navarra, La Rioja y Cantabria. En el resto del país aún existen hospitales donde el paciente debe abonar una tarifa para utilizar el televisor de la habitación.
Las comunidades donde todavía existen hospitales públicos con televisión de pago son: Andalucía, Aragón, Asturias, Baleares, Canarias, Castilla y León, Cataluña, Galicia, Comunidad de Madrid, Región de Murcia y País Vasco. En estos territorios la situación depende, en la mayoría de los casos, de contratos de concesión suscritos hace años con empresas privadas encargadas de gestionar el servicio.
En Canarias, la polémica ha vuelto a cobrar fuerza después de que sindicatos y asociaciones de pacientes denunciaran que algunos hospitales siguen cobrando por el uso de la televisión. En determinados centros existen tarifas por horas o por días, con importes que pueden alcanzar varios euros diarios, una circunstancia que ha reabierto el debate sobre si este servicio debería integrarse como una prestación más de la sanidad pública.
La reivindicación también ha llegado a Madrid, donde una campaña ciudadana ha reunido más de 17.000 firmas para reclamar que la televisión sea gratuita para todos los pacientes ingresados. Los promotores sostienen que el entretenimiento, la información y el acompañamiento que ofrece el televisor forman parte del bienestar emocional de las personas hospitalizadas y no deberían depender de su capacidad económica.