Las consejerías de Transición Ecológica y Energía, dirigida por Mariano Hernández Zapata, y de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria, encabezada por Narvay Quintero, han dado un paso conjunto para impulsar un nuevo modelo de desarrollo sostenible en Canarias. Ambos departamentos presentaron este lunes un proyecto piloto de agrivoltaica con el que se evaluará la convivencia entre instalaciones fotovoltaicas y cultivos en una misma explotación agrícola.
La iniciativa permitirá comprobar cómo la producción de energía renovable puede integrarse con la actividad agraria sin desplazarla, ofreciendo a los agricultores una nueva fuente de ingresos complementaria mientras mantienen la producción de alimentos. El proyecto analizará el comportamiento de diferentes cultivos bajo las placas solares, así como aspectos relacionados con la productividad, el consumo de agua y la adaptación al cambio climático.
Con esta experiencia, el Gobierno de Canarias busca demostrar que la transición energética y la protección del sector primario no son objetivos incompatibles, sino dos estrategias que pueden avanzar de forma paralela. Si los resultados son positivos, la agrivoltaica podría convertirse en una alternativa para numerosas explotaciones del Archipiélago, favoreciendo la rentabilidad del campo y contribuyendo, al mismo tiempo, al incremento de la generación de energías renovables.