Colombia rompe con el eje Cuba-Nicaragua: el nuevo presidente anuncia un giro histórico en la política exterior

Colombia iniciará una nueva etapa en su política internacional. El presidente electo, Abelardo de la Espriella, ha anunciado que su Gobierno romperá las relaciones diplomáticas con Cuba y Nicaragua a partir de su toma de posesión, el próximo 7 de agosto, en una decisión que supone uno de los mayores cambios estratégicos del país en las últimas décadas.

El futuro mandatario justificó la medida asegurando que “en mi Gobierno no habrá vínculo alguno con tiranías” y enmarcó esta decisión dentro de una profunda reorganización del servicio exterior colombiano. El plan contempla además el cierre de 14 embajadas y 15 consulados, la unificación de varias delegaciones diplomáticas y la reapertura de la embajada en Israel, con el objetivo, según explicó, de reducir costes y concentrar recursos en áreas como la seguridad, la sanidad, la educación y las infraestructuras.

De la Espriella aseguró que el cierre del resto de embajadas no implicará una ruptura de relaciones con esos países, ya que la atención diplomática y consular se prestará desde otras representaciones de la región. La excepción serán Cuba y Nicaragua, con las que Colombia dejará de mantener relaciones oficiales.