El ejemplar se desplomó de forma repentina y obligó a actuar para garantizar la seguridad en la zona
Un nuevo susto relacionado con un drago ha puesto el foco sobre estos singulares árboles en Tenerife. Un ejemplar de alrededor de 10 metros de altura sufrió un incidente que generó preocupación entre las personas que se encontraban en las inmediaciones.
El suceso vuelve a recordar la importancia de extremar la vigilancia sobre los ejemplares de gran tamaño, especialmente después de que en los últimos meses varios dragos hayan sufrido daños o hayan llegado a desplomarse en distintos puntos de la Isla.
El drago es una de las especies vegetales más características de Canarias. Según el Gobierno de Canarias, se trata de una especie protegida que presenta una altura media de entre cinco y diez metros, aunque los ejemplares más longevos pueden superar los 20 metros.
La caída de grandes ejemplares puede provocar importantes daños materiales debido a su considerable tamaño y peso. De hecho, el pasado mes de marzo, el histórico drago de San Francisco, en Los Realejos, de unos 17 metros de altura y varios siglos de antigüedad, cayó sobre seis vehículos estacionados en las inmediaciones, aunque no hubo que lamentar daños personales.
El episodio vuelve a poner de relieve la necesidad de mantener un seguimiento adecuado de los dragos de grandes dimensiones y de actuar ante cualquier señal que pueda indicar un riesgo para vecinos, visitantes o bienes situados en sus proximidades.